La economía circular: una buena noticia para comenzar el año

La economía circular: una buena noticia para comenzar el año

Economia lineal vs. Economía circular

“Take, make, dispose”, que significa toma, produce y dispone, representa la lógica de la economía lineal. La materia prima es extraída para producir objetos que una vez obsoletos, serán desechados para ser reemplazados por nuevos productos.

Actualmente, las limitaciones de este modelo son más visibles ya que los recursos son escasos y los problemas asociados a la contaminación por los desechos van en aumento. 

A su vez, a nivel global empieza a repercutir el cambio climático, provocado por el aumento de las emisiones de dióxido de carbono a partir del uso de combustibles fósiles.

Utilizando eficientemente nuestros recursos y energía, podemos disminuir las emisiones y el impacto de nuestras actividades en el ambiente. “De la cuna a la cuna”, lema de la economía circular, sintetiza su propuesta: diseñar un ciclo cerrado en el que los desechos puedan convertirse en nuevos insumos para la industria.

Beneficios de la economía circular

El objetivo de este sistema es mantener el valor de productos, materiales y recursos el mayor tiempo posible, reduciendo al mínimo la generación de residuos. Para alcanzarlo se promueven las siguientes acciones: repensar, rediseñar, refabricar, reparar, redistribuir, reutilizar, reciclar y recuperar energía.

Nuestros residuos pueden reinsertarse en el ciclo productivo, no sólo obteniendo un beneficio medioambiental sino también social: la reparación y recuperación de equipos eléctricos y electrónicos permite generar puestos de trabajo directos. Por otra parte, los repuestos obtenidos generan  mercados secundarios permitiendo que los productos remanufacturados puedan ofrecerse a precios más accesibles.

Resolución 522

Recientemente, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación promulgó la resolución 522 para la gestión de los Residuos Especiales de Generación Universal (REGU). Entre ellos se encuentran: los RAEEs, pilas, baterías portátiles, lámparas de bajo consumo conteniendo mercurio, cartuchos y toners, neumáticos, entre otros.

La elaboración de esta norma se puede percibir como un avance en los cambios de paradigma. Ésta aplica conceptos que provienen de la economía circular tales como “de la cuna a la cuna”, promoviendo beneficios sociales y para el medioambiente.

Sin embargo, aún no ha sido reglamentada. Previamente, será necesario alcanzar un acuerdo entre distintos actores involucrados en el ciclo de los REGU: fabricantes, importadores y aquellos responsables de la puesta en el mercado de los productos que se convertirán en REGU, las provincias y el gobierno nacional. Por su parte, los primeros planos de acción estarán dirigidos a las baterías y neumáticos.

Entretanto, la Ley nacional 24.051 continúa rigiendo el tratamiento y disposición final de los residuos peligrosos. Por lo tanto, los generadores, operadores y transportistas tienen la obligación de inscribirse en el Registro actual del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación para disponer los residuos de manera adecuada. A su vez, el movimiento de residuos debe realizarse por un transportista habilitado que cuente con el Certificado Ambiental Anual vigente. Por otra parte, la trazabilidad de los residuos es  documentada por el Sistema de Manifiesto en Linea (SIMEL).